Proverbios 8:32RV1909
Biblia Protestante · RV1909 · Versículo 32 de 36
"Ahora pues, hijos, oidme; y bienaventurados los que guardaren mis caminos."
En contexto
30Con él estaba yo ordenándolo todo; y fuí su delicia todos los días, teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
31Huélgome en la parte habitable de su tierra; y mis delicias son con los hijos de los hombres.
32Ahora pues, hijos, oidme; y bienaventurados los que guardaren mis caminos.
33Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis.
34Bienaventurado el hombre que me oye, velando á mis puertas cada día, guardando los umbrales de mis entradas.