Job 31:32RV1909
Biblia Protestante · RV1909 · Versículo 32 de 40
"El extranjero no tenía fuera la noche; mis puertas abría al caminante."
En contexto
30(Que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma;)
31Cuando mis domésticos decían: ¡Quién nos diese de su carne! nunca nos hartaríamos.
32El extranjero no tenía fuera la noche; mis puertas abría al caminante.
33Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, escondiendo en mi seno mi iniquidad;
34Porque quebrantaba á la gran multitud, y el menosprecio de las familias me atemorizó, y callé, y no salí de mi puerta: